Música Celta

Lo que hoy conocemos como música celta es un compendio de melodías de muy diversas épocas, pero sin duda tienen en común su espíritu, su esencia. A la vez que es muy alegre y sencilla se sumerge en las profundidades de la magia y los misterios del cosmos y el hombre.
Algunos de los principales ritmos son los airs: místicos, expansivos, lentos; las marchas: solemnes y de carácter marcial; los jigs y reels: danzas muy vivaces, llenas de una fuerza casi arrasadora; y las canciones: con frecuencia teñidas de nostalgia o misterio.
La música celta destaca ante todo por su gran energía -es música de fieros guerreros-, pero también por su elevado misticismo generado no sólo por el frio clima de donde proviene sino ante todo por la muy arraigada cultura de magos y cantores.
A pesar de su antigüedad es muy actual, su energía es atemporal y universal como todo lo verdadero.
Hay quienes sienten una afinidad íntima con todo lo celta, una identificación que se explica por el espíritu de fuego. Este espíritu arrasador rompe las cadenas y es absolutamente fiel a la verdad, no conoce términos intermedios!
En el Awen nuestro espíritu se encuentra con el Espíritu de lo Absoluto y así nace una melodía capaz de irrumpir con fuerza en este mundo. La música se genera por la combustión de el aire y nuestra alma. Así, ésta lleva nuestra huella sin dejar de ser absolutamente universal: una música pura, no contaminada por la ambición humana.
Que la música sea entregada a quien sabe llevar la espada, pero también a quien sufre!
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