La presencia del gas hidrógeno en los baños de
metal líquido del cobre y sus aleaciones generalmente obedece
entre otros, a las malas condiciones de operación de los
hornos, a la humedad contenida en los refractarios y herramientas
empleadas, a la atmósfera predominante en el horno y a
la chatarra contaminada de aceite. Conforme el metal va enfriando
y solidificando, el gas hidrógeno sale de solución
y tiende a combinarse con el óxido cuproso para formar
vapor de agua, lo anterior es un defecto y se manifiesta en las
piezas de fundición como pequeñas cavidades conocidas
como “pinhole”. Con el fin de evitar que las piezas
de fundición presenten este defecto, es necesario eliminar
la mayor cantidad posible de gas hidrógeno, antes que se
proceda a vaciar el metal.